Historia

El Fútbol Callejero nace como una estrategia de trabajo con las juventudes, y es inicialmente impulsada por la organización argentina Defensores del Chaco.  En aquel inicio, la propuesta fue recuperar un espacio de protagonismo y de diálogo entre jóvenes, en un contexto donde la violencia estructural atravesaba todas las relaciones: familiares, en el barrio, la escuela, con la comunidad, con los identificados como “otros”.

A través de intercambios con otros líderes de la región, la metodología de Fútbol Callejero pronto se fue expandiendo y fue adoptada por organizaciones de toda América Latina.

¿Por qué Fútbol Callejero? Fútbol, para atraer la atención y vincular a los participantes desde una experiencia que recogiera sus intereses y gustos. Callejero, porque proponía volver a las raíces del fútbol de “potrero”, donde los participantes coinciden en llevar adelante un partido de fútbol de manera auto regulada y tácitamente estableciendo un marco de respeto.

Luego de las primeras experiencias, se fueron incorporando otras miradas: igualdad de género, promoviendo la participación de las mujeres junto a los hombres y en igualdad de condiciones; incorporación de valores como elementos que se integran al sentido de “partido ganado”; la figura fuerte del mediador deportivo social como facilitador de las interacciones.

Más de 10 años después de aquellas primeras experiencias con el uso de la metodología del Fútbol Callejero, nos encontramos con muchos jóvenes –hombres y mujeres-, que empezaron jugando al fútbol y hoy en día son líderes comunitarios. Es que hoy, el Fútbol Callejero claramente es concebido como una respuesta a las tantas crisis que afectan y atraviesan el “ser joven” en América Latina.

Jóvenes de Argentina, Chile, Paraguay, Uruguay, Brasil, Ecuador, Costa Rica, Perú, Panamá, Colombia, El Salvador, entre otros países, son hoy los verdaderos artífices de procesos de transformación social en sus comunidades, contagiando con sus experiencias a otros jóvenes que quieren resignificar sus vidas.